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jueves, 1 de mayo de 2014

EL PAPA FRANCISCO RECUERDA A LOS DESEMPLEADOS EN LA FIESTA DEL TRABAJO

EL PAPA FRANCISCO RECUERDA A LOS DESEMPLEADOS EN LA FIESTA DEL TRABAJO


Queridos amigos, hoy, fiesta del trabajo, queremos dedicar un recuerdo especial a los hermanos que están desempleados, y una oración para que encuentren trabajo cuanto antes. Por eso, les ofrecemos algunos fragmentos de la catequesis del Papa Francisco del 1 de mayo de 2013:

“El trabajo forma parte del plan de amor de Dios; nosotros estamos llamados a cultivar y custodiar todos los bienes de la creación, y de este modo participamos en la obra de la creación. El trabajo es un elemento fundamental para la dignidad de una persona.

El trabajo, por usar una imagen, nos «unge» de dignidad, nos colma de dignidad; nos hace semejantes a Dios, que trabajó y trabaja, actúa siempre (cf. Jn 5, 17). El trabajo da la capacidad de mantenerse a sí mismo, a la propia familia, y contribuir al crecimiento de la propia nación.
Aquí pienso en las dificultades que, en varios países, encuentra el mundo del trabajo y de la empresa; pienso en cuantos están desempleados, muchas veces por causa de una concepción economicista de la sociedad, que busca el beneficio egoísta, al margen de los parámetros de la justicia social.

Deseo dirigir a todos una invitación a la solidaridad; y animo a los responsables de la cuestión pública a esforzarse por dar nuevo empuje a la ocupación; esto significa preocuparse por la dignidad de la persona.
Pero sobre todo quiero decir que no se pierda la esperanza. También san José tuvo momentos difíciles, pero nunca perdió la confianza y supo superarlos, en la certeza de que Dios no nos abandona.

Agrego una palabra sobre otra particular situación de trabajo que me preocupa: me refiero a lo que podríamos definir como el «trabajo esclavo», el trabajo que esclaviza. Cuántas personas, en todo el mundo, son víctimas de este tipo de esclavitud, en la que es la persona quien sirve al trabajo, mientras que debe ser el trabajo quien ofrezca un servicio a las personas para que tengan dignidad.

Pido a los hermanos y hermanas en la fe y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad una decidida opción contra la trata de personas, en el seno de la cual se cuenta el «trabajo esclavo».

Queridos hermanos y hermanas, pidamos a san José y a la Virgen María que nos enseñen a ser fieles a nuestros compromisos cotidianos, a vivir nuestra fe en las acciones de cada día y a dejar más espacio al Señor en nuestra vida, a detenernos para contemplar su rostro. Gracias”.


NOVENA A SAN JOSÉ OBRERO PARA PEDIR UN EMPLEO
¡Oh bendito Patriarca san José!,
insigne protector de todo aquel que lo solicita,
modelo de hombre justo y paciente,
ejemplo de virtud y santidad;
varón dotado de un alma tan pura
y un enorme corazón bondadoso
que con fe aceptaste los designios de Dios,
y por amor fuiste el fiel esposo
de la madre del Señor.
Glorioso san José obrero,
que con el sudor de tu frente
y tus fuertes manos trabajadoras,
proporcionaste sustento a tu Familia,
en esta ocasión acudo con plena confianza a ti
para que a través de tu Santa Esposa,
la Inmaculada Virgen María,
y por el amor dulce y paternal que demostraste
a nuestro Señor Jesucristo,
me asistas en esta gran necesidad
que hoy me desespera y agobia:
acudo a ti para que me ayudes a conseguir
un trabajo digno y bien remunerado,
que me permita cubrir las necesidades de mi hogar,
un trabajo que me fortalezca como ser humano,
me sirva de relación con Dios nuestro Creador
y que sea un medio propicio para mi santificación.
San José obrero, santo mío
por tu poderosa mediación
alcánzame de mi Dios y Señor
lo que tan urgente necesito,
y enséñame a amarle y servirle
como tú siempre lo hiciste.
Bienaventurado san José
concédeme también tu perpetua protección,
a fin de que, animado por tu ejemplo y asistencia,
pueda vivir santamente y piadosamente morir,
y alcanzar la eterna beatitud de la Patria Celestial.
Así sea.
Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.



sábado, 27 de abril de 2013

¿QUÉ SE CELEBRA EL 1° DE MAYO?

FIESTA DE SAN JOSE OBRERO, NUESTRO SEGUNDO PATRON
PARROQUIA DE N. SRA. DE LOS REMEDIOS
Col. Puerta del Sol, Santa Catarina, N.L. Tel. 83886238,

El primero de mayo es una oportunidad para reflexionar, desde la fe, sobre la situación actual de la vida de trabajadores y trabajadoras, muy en especial de los jóvenes, sobre el desempleo, los salarios y las condiciones de trabajo, por ejemplo. Además de recordar a los precursores, muchos de ellos mártires, de la promoción y defensa de los derechos de los trabajadores.

La fiesta de San José Obrero, nuestro segundo patrón parroquial, fue instituida por Pío XII el 1 de mayo de 1955. San José fue una persona muy sencilla pero muy trabajadora, y Dios lo eligió por su pobreza y humildad para ser padre adoptivo de Jesús, darle protección en sus primeros años e inculcarle el trabajo. Pedimos su intercesión a favor de todos los trabajadores en especial por aquellos que han perdido su chamba, por aquellos que están en paro técnico, por aquellos que, aunque tienen trabajo, su salario es insuficiente e indigno. Pedimos por los ancianos y niños que son explotados como empaquetadores en diferentes empresas comerciales. Pedimos por los mineros en especial por las viudas y familias de los mineros fallecidos en pasta de conchos. La situación injusta de todos ellos es un grito que clama al cielo.

VER

Recordemos nuestra historia: Los obreros mártires de Chicago en 1886, murieron porque buscaban una jornada de ocho horas de duración; luego, en París se retomó la lucha a nivel mundial y se instituye el 1° de Mayo como el día internacional del trabajo en que se rinde homenaje a los obreros asesinados que encabezaron la huelga en Chicago. El movimiento obrero en México, también tuvo sus mártires en Cananea (1906), Río Blanco (1907) y el millón de muertos de la Revolución Mexicana (1910). Todo este esfuerzo hizo posible en México derechos que no existían y que están amparados por el artículo 123 de la Constitución Mexicana: Seguridad social, Contratación colectiva, Jornada laboral de ocho horas, derecho a Huelga, Protección contra despido injustificado, garantía de un Salario suficiente para satisfacer todas las necesidades del trabajador y su familia. Otros derechos conquistados: Salario mínimo, trabajo digno y seguridad social (atención médica, pensiones y jubilaciones).

Ahora en el presente, ¿Sabe usted cuál es el salario mínimo? ¿Cuántos salarios mínimos se requieren para comprar una canasta básica? ¿Conoce usted el Contrato colectivo de la empresa donde trabaja? ¿Conoce usted las Reformas Laboral y Educativa recién aprobadas en México? ¿Sabe usted cuántas personas trabajan en México pero no tienen IMSS? ¿Sabe usted cuántas personas trabajan en el Empleo Informal? ¿Usted cree que vamos mejorando en dignidad de trabajo y salario o vamos empeorando?

Algunos opinan que hoy muchos de aquellos derechos están en peligro por las políticas de los últimos 30 años que buscan la máxima ganancia a costa de la vida de los trabajadores. Si esto fuera cierto, entonces NO hemos sido fieles a la voluntad de Dios.

PENSAR  “Mi padre trabaja y yo también trabajo” (Jn 5, 17)

Reflexionamos dos textos bíblicos:
1) Gn 1,26-2,3: Dios creó al hombre y mujer a su imagen y les dio dominio sobre la creación. Y cuando Dios terminó la creación descansó en el séptimo día.
2) Mt 13, 54-58: La gente paisana de Jesús se preguntan sobre su sabiduría y don de realizar milagros: ¿De dónde le viene todo esto?
¿Qué nos dicen estas dos lecturas? El sueño de Dios en el Génesis es que la humanidad tenga vida y la tenga en abundancia, una vida con justicia y dignidad.
¿Cómo vivimos este mensaje en los centros de trabajo?
¿Para qué creó Dios a los hombres y mujeres? ¿Cómo quiere Dios que viva la humanidad?

ACTUAR

Como seguidores de Jesús estamos llamados a defender la dignidad y los derechos de los trabajadores desde la fábrica, la empresa, el sindicato o el barrio donde vivimos, de manera organizada. Pero conviene primero tener claro las respuestas de las preguntas que nos hemos hecho en el VER, hacer un análisis de la pobreza y riqueza en el mundo y en México, y un análisis de los Sindicatos, Estado e Iglesia en relación a la defensa de los derechos humanos laborales en México.

Como trabajadores y trabajadoras, estamos invitados a trabajar en la construcción de una nueva sociedad donde reine la justicia, la democracia, y el respeto de los derechos fundamentales de todos los hombres y mujeres. Los trabajadores y trabajadoras no podemos descansar hasta que no hayamos terminado la construcción de la nueva creación, hasta que el mundo sea el Reino de Dios consumado.